Viajes de autor: qué son y porqué tu viaje no volverá a parecerse al de otros
Imagina que vuelves de Florencia y, en vez de enseñar la misma foto del David de Miguel Ángel rodeado de gente, cuentas que desayunaste brioche relleno de crema con la dueña de la pastelería que da clase de canto lírico los jueves, y estando allí descubriste una capilla del siglo XIII porque su compañero de canto te dijo: “ensayamos aquí a las 6, entra, pero sin hacer ruido con nosotros”.
Cuentas que cenaste en la trattoria donde sólo hay dos mesas y todo el mundo dice ”.que es «la comida de la nonna»
Eso no es casual: es un viaje de autor. Y no es un nombre bonito: es una forma de planificar que convierte tu viaje en una historia que empieza con “te vas a morir de risa con lo que me pasó…
QUÉ ES (Y QUÉ NO ES) UN VIAJE DE AUTOR
Un viaje de autor es aquel que se escribe con tu nombre en cada callejón, que huele a tu café favorito en una ciudad que nunca había olido antes, que se queda callado cuando tú necesitas escuchar la vida del lugar y que habla cuando tú ya no sabes cómo contar lo que sientes. Es el viaje que, al volver, no cabe en las fotos porque está dentro de tus gestos, en la forma nueva que tienes de reírte, en la canción que tarareas sin saber que la aprendiste en una plaza a las tres de la tarde mientras un violinista te miraba y parecía conocerte de siempre.
Y es también el viaje que, antes de ser tuyo, es de quienes ya vivían ahí: del panadero que amasa desde hace cuarenta años con la misma levadura madre, de la artista que pinta con pigmentos de la tierra que pisa, del niño que juega entre los muros de la ciudad y que, quizá, heredará el taller de su abuelo si los viajeros deciden que vale la pena conservarlo. Por eso no pisamos; acariciamos. No consumimos; compartimos. No dejamos huella; recogemos historia. Porque un viaje de autor solo es verdadero si devuelve al lugar una parte de su alma, si respeta su ritmo, si decide no saturar sus calles sino dejar que sus calles lo saturen a uno de vida
no es
Un pack “todo incluido” donde el único grado de libertad es elegir si bañarte antes o después del desayuno buffet.
Un tour en grupo de 25 personas con auricular y “seguimos el paraguas rojo”.
Una guía genérica que te recomienda “lo más visitado” porque le pagan comisión.
es
Un planning flexible con planes A, B y C por si llueve o te apetece dormir la siesta.
Reservas en sitios que no aparecen en el top-10 de TripAdvisor.
Un mapa ilustrado que incluye desde la vinatería donde se canta jazz hasta la exposición que sólo se anuncia en un cartel a mano en el mercado.
Turismo masivo vs. experiencia local: la misma ciudad, dos formas de vivirla
LOS 4 PILARES DE NUESTROS VIAJES DE AUTOR
Gusto a medida
Te hacemos varias preguntas que parece que estés en un test de Buzzfeed: “¿Cervantes o Shakespeare?”, “¿prefieres conciertos de cámara o jam sessions de jazz?”. Con eso filtramos qué museos, qué festivales, qué barrios te harían tilín. (Igual no tan serio, pero te haces una idea)
Sitios testados por nosotros
No incluimos nada que no hayamos pisado. Si te decimos que vayas al sótano de la librería “La Fábrica de Tinta” (nombre inventado para la ocasión), es porque allí encontramos un concierto de piano que nadie anuncia.
Planes B y C incluidos
Llueve el día que tocaba picnic en el parque? En tu móvil aparece automáticamente la ruta “Arte bajo techo” con tres galerías minúsculas a 5 min a pie y la cafetería donde no hay guiris. (si te contásemos la de veces que nos hemos visto empapados y sin saber qué hacer…)
Regalo artístico sorpresa
Llevas en la mochila una pequeña obra original creada para que tengas un recuerdo artístico de tu viaje. Abres tu planing de viaje y… boom, recuerdo físico de tu viaje.